Editorial semana 43

La tropa y el clima preelectoral

Los partidos políticos llevan más tiempo de lo habitual calentando motores de cara a la próxima contienda. Ese recalentamiento se nota a flor de piel en Medina del Campo.

Si el domingo, día 23, sendos actos públicos de IU y PSOE en la villa inauguraban el «sprint» electoral, el lunes 24, de buena mañana, la fricción política se dejaba notar en el Pleno del Consistorio medinense. El Grupo de Gobierno, con la anuencia de IU, rechazaba una moción «in voce» del PP, que pretendía crear una bolsa de ayudas de 60.000 euros destinada a paliar la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles a las familias desfavorecidas.

Según IU y PSOE, la moción no tenía cabida en el Pleno por motivos técnicos. Según los Populares, se trataba de un «pucherazo» de la alcaldesa. Primer rifirrafe de la semana entre los dos principales partidos.

Pero no sería el único. El miércoles, durante una reunión del Consejo del Centro Isabel la Católica, segundo asalto: el concejal de Personal, Julián Rodríguez, llama, según informó posteriormente el PP, «elemento decorativo» a Inmaculada Toledano. El Partido Popular abandona el órgano colegiado, ante lo que considera «un atentado a la dignidad de la mujer trabajadora».

La tensión entre PP y PSOE se había relajado sólo un ápice después del inesperado resultado electoral de los pasados comicios locales y los posteriores pactos. Los ediles del anterior Grupo de Gobierno, recién estrenados en la Oposición, se hacían poco a poco a la idea de que el Consistorio tiene ahora un nuevo color. Ahora, ante el reto del 20-N y la consigna nacional de «no bajar la guardia», la agrupación local del PP parece más cómoda en la tarea de embestir al contrincante. Le está encontrando el «gustillo» después de 12 años manejando el burladero.

Por su parte, el PSOE parece correr con el paso cambiado. No necesitaba darle argumentos esta semana al mayor partido de la Oposición, pero se los ha vuelto a dar. Sin mencionar otros asuntos que están bajo el abrigo de la presunción de inocencia, los socialistas podrían haber quedado como señores en el asunto de las ayudas del IBI puesto que, según aseguró al día siguiente el concejal de Hacienda, Jesús Hernando, esa partida ya está creada en el Consistorio con 45.000 euros de asignación.

El Grupo de Gobierno deberá cuidar durante los próximos días la incontinencia verbal de algunos de sus ediles. Llamar «objeto decorativo» a una mujer no parece asunto muy progresista, y mucho menos, propio del partido que encumbró al frente del Ministerio de Igualdad a la mismísima Bibiana Aído, la de los «miembros» y las «miembras».

Como estas actitudes se prolonguen mucho tiempo, no sería raro ver pronto a Teresa López decir para sus adentros, refiriéndose a los suyos, lo mismo que se atribuyó un día a Mariano Rajoy: «Madre mía, vaya tropa».

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