Trasladada al 12 de octubre la becerrada de la Fundación ‘El Juli’ suspendida en Olmedo

La manada se acerca al embudo flanqueada por caballistas y corredores sobre la carretera de Matapozuelos.
La manada se acerca al embudo flanqueada por caballistas y corredores sobre la carretera de Matapozuelos.

La lluvia obligó a cancelar el festejo que se iba a celebrar en la tarde del sábado. El meteoro respetó durante unos minutos la celebración del tercer encierro de las fiestas de la villa, que concluyen hoy. Un toro anestesiado invadió el perímetro de seguridad de la vía del AVE Madrid-Coruña.

másMedina. Olmedo.— La misma lluvia que obligó a suspender el festival taurino de Mayorga, en el norte de la provincia, desconvocó en el sur la becerrada de la escuela taurina de Arganda del Rey, “Fundación El Juli”, que se iba a celebrar en el coso de Olmedo a las cinco y media de la tarde del sábado.

El cielo sólo respetó los primeros minutos del tercer encierro, celebrado por la mañana. Aun así, la lluvia intermitente protagonizó la cita en la que alrededor de dos mil personas abrían y cerraban sus paraguas en el Mirador del Hontanar. La anécdota del día fue la escapada de dos astados, uno de los cuales amenazó el perímetro de seguridad de la Línea de Alta Velocidad ferroviaria Madrid – Coruña.

Una vez que parte de la manada entró al recorrido urbano y dos novillos comenzaban a alejarse por la carretera de Matapozuelos, la intensidad del meteoro disolvió a la concurrencia. La capea posterior al festejo, que esperaban los cortadores para probar los ‘toros nuevos’ de Montes de Oca que se soltaron ayer, también fue suspendida por las condiciones del coso, totalmente encharcado.

En cuanto al desarrollo del encierro la manada, compuesta por cinco toros y ocho bueyes de la ganadería de Rollanejo, de encaste Aldeanueva, salió muy tranquila de los corrales hasta su llegada a La Portera (zona donde termina la dehesa y se cruza con la carretera de Matapozuelos). En ese lugar se espantaron cuatro novillos, que tomaron la dirección de vuelta a los corrales. Fueron contenidos por los caballistas. Acudieron al festejo la mayor parte de los 300 inscritos.

Con la ayuda de los bueyes fueron reconducidos hacia el Hontanar. Pero una vez en el embudo sólo entró un toro con los bueyes. Otro entró solo un poco después con la ayuda de los mozos. Los tres restantes se quedaron por el Hontanar y se fueron dispersando. Uno de ellos, el menos alejado, pudo ser orientado al empedrado.

Los otros dos, los más díscolos, se fueron al trote por la carretera de Matapozuelos y finalmente fueron anestesiados. Uno de ellos invadió el perímetro de seguridad de la vía del AVE Madrid – Coruña antes de caer, aunque el equipo de anestesia ya le había inyectado el somnífero. Desde la salida de los corrales hasta el sueño del último toro pasó alrededor de una hora y media.

El cuarto y último encierro de Olmedo se celebró ayer a las cinco de la tarde. Fue el último de los del programa de fiestas de San Miguel y San Jerónimo, pero aún queda pendiente un quinto encierro. Se trata del tradicional de la Virgen de la Soterraña, que tendrá lugar el 10 de octubre como último festejo popular taurino de la temporada en la provincia de Valladolid.

La becerrada suspendida, en la que los alumnos Manuel Gutiérrez (de México), Ignacio Ruiz (de Torres de la Alameda, Madrid) y Adrien Salenc (de Nimes, Francia) iban a torear sin matar a seis novillos de Rollanejo, se ha trasladado al próximo 12 de Octubre, festividad de la Virgen del Pilar.

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